miércoles, 6 de junio de 2012

La crisis no concilia...


Según se desprende del Barómetro de Conciliación Edenred-IESE 2012, -estudio elaborado sobre una muestra de más de 7.000 encuestas a trabajadores y trabajadoras de 23 países con diferentes situaciones familiares, grados de responsabilidad y edades-, las empresas que facilitan la conciliación laboral y familiar de forma habitual a sus empleados consiguen aumentar un 19% su productividad. 

No sólo concluye con este dato el estudio que podría ser más que interesante para muchas empresas, también aporta luz sobre otras cuestiones laborales que las empresas deberían tener en cuenta a la hora de confeccionar su Plan Estratégico y de decidir sobre qué conceptos se va a reducir costes.

Que el estudio ofrezca datos como que un 40% de l@s trabajador@s en el mundo no están comprometid@s con su empresa, aunque un 95% de l@s que trabajan en entornos que favorecen la conciliación sí lo están, frente al 60% de l@s que trabajan en empresas que no la favorecen, son fundamentos más que importantes para analizar y no perder de vista.
Al parecer, los  entornos laborales que favorecen la conciliación, multiplican  por cuatro el compromiso de l@s emplead@s y el 80% de las personas entre los 29 y 47 años (Generación X) tiene  intención de dejar la empresa en entornos laborales que dificultan  sistemáticamente la conciliación.  

Todas éstas son referencias positivas para muchas empresas, ya que ponerlas en práctica reportaría un beneficio directo a la productividad y al clima laboral que no supone unos costes demasiado elevados, aunque sí una voluntad y un compromiso por parte de la dirección.
Sin embargo, la crisis está repercutiendo directamente en el presupuesto que muchas empresas española destinaban a conciliación, y por ende se ve afectado el compromiso hacia las medidas de conciliación.

La inversión media que venían realizando las organizaciones españolas en acciones relacionadas con la conciliación, según los datos de PeopleMatters - consultora especializada en Gestión de Personas- era de unos 40 euros por empleado y año. En la actualidad y según los datos de dicha consultora, se está apreciando una reducción de hasta un 40% en las inversiones.

Esta situación subyace de políticas empresariales que basan sus estrategias en el corto plazo y que atienden únicamente a indicadores como la productividad.

Habrá que recomendar a las empresas que  repasen las cifras que abalan que cuanto más enriquecedor es el entorno laboral, mayor es el  compromiso de los empleados y el aumento de la productividad es notorio; recordarles que hay que organizar la actividad pensando en las personas, no sólo en los puestos de trabajo y que el “salario emocional”, muchas veces, no requiere una gran inversión económica sino que se traduce en medidas sin coste que buscan la satisfacción de l@s emplead@s.

Hay que interiorizar de una vez que la conciliación no es sólo cosa de mujeres, que no es una moda o una política empresarial en la que sólo se invierte si el balance de la empresa es altamente positivo; ¡estamos hablando de cómo queremos vivir!