domingo, 14 de abril de 2013

ACABAR CON EL TECHO DE CRISTAL


Este artículo nace de dos fuentes principales, la noticia que el pasado 5 de abril leía en elEconomista.es Las mujeres son más aptas para ser líderes empresariales porque toman decisiones más justas” y el estudio Rompiendo el techo de cristal: los beneficios de la diversidad de género enlos equipos de dirección, realizado por un equipo de investigación de la Universidad de Valencia.

Existe en las organizaciones lo que ha sido denominado por las Ciencias Sociales el ‘techo de
cristal’ (Segerman-Peck, 1991; Powell, 1991; Davidson y Cooper, 1992), un muro invisible pero infranqueable de procedimientos, estructuras, relaciones de poder, creencias… que dificulta el acceso de las mujeres a puestos de decisión y el despliegue de sus potencialidades. Las últimas investigaciones (Sarrió, 2002) destacan como los principales factores que mantienen el “techo de cristal” los relativos a aspectos externos e interactivos como la cultura organizacional y las cargas familiares.



La economía se encuentra en una fase de intenso cambio, tanto técnico-organizativo como de filosofía empresarial. Ante este nuevo entorno empresarial es necesario adoptar una actitud estratégica, referida a productos y nuevas tecnologías, pero esencialmente es necesario un cambio de cultura organizacional y de estilos de dirección para lograr un funcionamiento más eficaz.

Los nuevos modos organizativos deben aprovechar todo el potencial y los recursos humanos existentes como clave del éxito. Es en estas circunstancias cuando el concepto de ‘diversidad’ en las organizaciones cobra una gran importancia, ofreciendo la oportunidad de introducir el criterio de ‘diversidad de género’ en los equipos directivos.

Entre los estilos de dirección que imperan en la cultura actual destaca el liderazgo transformacional, que se basa en una mayor atención a los problemas o asuntos clave de la organización y en el establecimiento de una mayor confianza con los miembros del equipo (Bass, 1985; Rosener, 1990). Este estilo de dirección orientado a las personas, se caracteriza por fomentar la participación, compartir poder e información, realzar el valor personal de los demás y motivar. Diversos estudios han demostrado la relación del liderazgo transformacional con la mejora de la eficacia, el clima y la satisfacción laboral (Ramos, 2002).
El estilo de dirección transformacional se asocia con las características del estereotipo femenino. Por todo ello, la incorporación de mujeres a puestos de dirección no se propone sólo como una cuestión democrática o de justicia social, sino que puede ser un beneficio para las organizaciones, debido a que la creación de equipos directivos diversos y el estilo de dirección transformacional es congruente con la complejidad y diversidad que caracteriza al mundo empresarial moderno.

Quiero compartir los resultados obtenido en el estudio de investigación arriba citado, en el que se hacia la comparación de dos empresas, diferentes en cuanto a la composición sexual (diversidad de género) del equipo de alta dirección. El procedimiento en ambas empresas consistió en medir las variables organizacionales de eficacia, clima y satisfacción en los subordinados, a través de cuestionarios, y la valoración de la diversidad, influencia sobre las políticas generales y su efecto en el rendimiento en el personal directivo de ambas empresas, por medio de entrevistas.

Las conclusiones obtenidas fueron (entre otras):

-Al indagar la opinión sobre la diversidad de género, el personal de la muestra reconoce que la diversidad de mujeres y hombres en los equipos de dirección permite compartir diferentes valores, diferentes puntos de vista y diferentes aptitudes que enriquecen al equipo de trabajo, mejorando el clima laboral, la satisfacción y, en definitiva, la eficacia de la empresa.

-En general, se percibe un estilo de dirección diferente entre directivos y directivas en algunos aspectos. Su manera de dirigir, horizontal y centrada en las personas, parece ir en consonancia con el estilo de liderazgo transformacional, más acorde con las demandas organizacionales actuales en las que se potencia el trabajo en equipo y el desarrollo del potencial diverso de las personas.

En definitiva, las propuestas encaminadas a romper el techo de cristal mediante la estrategia de la diversidad de género en los equipos directivos podemos resumirlas en medidas de flexibilización del trabajo, políticas de selección y promoción no discriminatorias, políticas salariales que tengan en cuenta la tarea y los resultados, sistemas de evaluación globales y medidas para la conciliación de la vida familiar y laboral. Todas estas medidas mejoran la calidad de vida y la satisfacción de los trabajadores y trabajadoras, contribuyendo al mejor rendimiento y eficacia de las empresas.

domingo, 7 de abril de 2013

EL GÉNERO EN EL DISCURSO PUBLICITARIO


El sistema sexo/género, tanto como construcción sociocultural como aparato semiótico,

“es un sistema de representación que confiere significado (identidad, valor, prestigio, posición en el sistema de parentesco, estatus en la jerarquía social, etc) a los individuos de una sociedad dada. (….) el género tiene la función (que lo define) de constituir individuos concretos, es decir, hombres y mujeres”. (De Lauretis, 2000: 43)

El género para De Lauretis, es entonces “un complejo de costumbres, asociaciones, percepciones y disposiciones que nos generan como mujeres [u hombres]” (ibíd: 54) y su construcción “es al mismo tiempo el producto y el proceso de su representación” (íbid: 39). El género como sistema de sentido de cada cultura en sus procesos simbólicos, traduce desigualdades y ayuda a mantener una estructura de poder y biopolítica –en términos de Foucault- desde el patriarcado, realzando la imagen del hombre como propietario de la cultura. Foucault se referirá a este tipo de categorías culturales como tecnologías, como conjunto de procedimientos, mecanismos y técnicas regulados para el control de la realidad, desplegados por el poder y que actúan no sólo en lo simbólico sino en lo físico, es decir, en la propia producción del cuerpo (Lauretis, 2000). La idea de tecnología foucaultiana se desarrolla al estudiar la “sociedad disciplinaria” y la forma en que históricamente constituye al “sujeto-sujetado” y que a partir de “técnicas de poder”, se interesan en orientarlos y dirigirlos en una dirección continua y permanente (Foucault, 1990). Es en este escenario en el que se ubican las tecnologías del yo que:

“permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia o con la ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y su alma, pensamientos, conducta o cualquier forma de ser, obteniendo así una transformación de sí mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, sabiduría o inmortalidad” (Foucault, 1990: 48).

De manera análoga a la propuesta foucaultiana, Teresa De Lauretis (2000) construye el concepto “tecnología del género” para aludir a la poderosa tecnología de los discursos sociales. En su texto: “La tecnología del género” afirma que, tanto el género como la sexualidad no son propiedades de los sexos sino que, más bien, son efectos que se producen en los cuerpos, los comportamientos y las relaciones sociales a consecuencia del despliegue de una compleja tecnología política. El concepto de “tecnología de género” es un poderoso elemento en la comprensión de la publicidad como ámbito de exclusión, discriminación y segregación de género, pues permite entender no sólo la creación de un sesgo difrenciador entre sexos –presente casi desde su aparición- y un sistema de significación que define los valores y características del mundo sexuado, así como la producción material de los cuerpos mediante prácticas disciplinarias que realzan rasgos particulares y cuya principal función es representar el género en el seno de la vida social. Los aportes de Iris Marion Young, Teresa de Lauretis, Michel Foucault y Giulia Colaizzi pueden ayudar a entender y orientar mejor esta reflexión.
Los arquetipos – que van desde lo corpóreo y permean el campo de lo político y la participación en el espacio público, la identidad colectiva, el comportamiento, las normas, los rituales y signos, la victoria, el triunfo y la razón- han sido construidos por y en el desconocimiento de lo femenino y se encuentran a través de la historia en continuo cambio y transformación, como producto de las necesidades y de la socialización que se gestan en el núcleo y seno de las relaciones de género.

“Como a Prometeo, a los hombres se les ha atribuido la facultad simbólica de robar el fuego a los dioses. El guerrero que vence al enemigo, el donjuán que seduce a las mujeres, el científico que doblega a la naturaleza, el técnico que la remodela o el homus económico que calcula cuándo ama y cuándo invierte, todos los arquetipos viriles suelen hacer hincapié en manifestaciones de un poder humano sobre algo” (Bourdieu, 2000 Citado por Martín, 2011: 87).


La publicidad, reproduce el constructo género desde prácticas discursivas, normatividades, representaciones, actividades, imágenes, entre otras, que se materializan y se vuelven corpóreas a partir de formas de vida, ocupación del espacio, etc. Como tecnologías del género, historiza los cuerpos, determinan las formas en que su uso se prescribe, los semiotiza, hace que cada cuerpo signifique lo prescrito tanto para sí como para los otros, y esa delimitación articula y determina sus posibilidades. En este contexto, la sexualidad no es física ni biológica, sino efecto de la estructura de la fantasía: una producción fantasmática de significantes encarnados, como bien diría De Lauretis (Moreno, 2011).

La publicidad, se convierte en tecnología de género porque discrimina a las mujeres creando una segregación entre la publicidad dirigida a los hombres y la dirigida a las mujeres, ya que codifica y establece actividades y estilos entre hombres y mujeres que terminan por reproducir representaciones sociales del género que afectan a los individuos respecto de sus cuerpos, prescribiendo la fuerza como masculinidad y la fragilidad como feminidad (Moreno, 2011).

Desde el punto de vista performativo –nuevamente en términos de Butler (2001)-, las imágenes que muestra la publicidad que reproduce los estereotipos masculinos y femeninos nos revelan una representación artificial, que ejerce un poder fascinante que transforma a los sujetos y frente al que en muy pocas veces hay resistencia o censura y donde se termina por identificarse con esos sujetos –mujeres y hombres- como la imagen deseada. Estos estereotipos son un ejemplo claro de representaciones que configuran universales concretos a los que deben adscribirse los sujetos “válidos” para la sociedad y que no hacen más que, como proceso discursivo y biopolítico, posibilitar la persistencia de configuraciones hegemónicas. Así probablemente los niños/as están más expuestos –de forma mediática especialmente- a los mensajes y discursos distintos que se lanzan para hombres y para mujeres, que irán imitando esperando la aprobación hacia su comportamiento por parte de sus padres, familiares y amigos dentro de su contexto más cercano. 

Por ello es importante el detenernos a analizar la forma en que los medios de comunicación representan y construyen modelos de feminidad o masculinidad en la cultura, el efecto que produce entre niños, niñas y jóvenes y el contexto en el que se producen estos modelos, las estéticas, lo económico, el consumismo, etc., y hasta qué punto éstos medios cambian las representaciones que tenemos de mujeres, hombres y de los/as otros/as.
No debemos perder de vista que el discurso publicitario posee una gran fuerza de persuasión, que influye en la transmisión de valores y creencias, y que por ello es tan importante erradicar de este lenguaje tan cotidiano los estereotipos y clichés que promueven las desigualdades socioculturales.

viernes, 22 de febrero de 2013

22 de febrero: día europeo contra la discriminación salarial entre mujeres y hombres


La igualdad en las retribuciones económicas de hombres y mujeres, por la realización de un  mismo trabajo o por un trabajo de igual valor,  constituye un derecho recogido en Art. 28 del Estatuto de los Trabajadores, sin embargo esta desigualdad se sigue dando y es una de las más importantes discriminaciones que sufren las mujeres en el ámbito laboral.


Como cada  22 de febrero se celebra el día Europeo contra la discriminación salarial entre mujeres y hombre,  pero ¿porqué este día?, pues bien, para que el salario medio de una mujer en Europa sea igual al que un hombre recibe durante un año, ésta debe trabajar 418 días. Este número de jornadas laborales excede en 53 días los 365 del año natural, de forma que una mujer tendría que trabajar hasta el 22 de febrero del año siguiente para alcanzar el salario de un hombre.


Es por ello que se tomó esta fecha como día para la reivindicación de la equiparación salarial entre mujeres y hombres con la intención de visibilizar una problemática histórica y real que se sigue perpetuando, pese a que constituya una discriminación penalizada en diferentes normativas, tanto a nivel nacional como internacional.
A nivel internacional existe normativa al respecto desde  el Convenio 100 de la OIT de 1950, pasando por numerosos tratados y directivas hasta llegar a la más reciente del Parlamento Europeo de fecha 12 de diciembre de 2012, donde se aprobó la Resolución sobre la situación de los derechos fundamentales en la Unión Europea. Insta a la UE y a los Estados miembros a que dupliquen sus esfuerzos para conseguir los objetivos del Pacto Europeo por la Igualdad de Género (2011-2020) y a que adopten medidas para tratar la brecha salarial entre hombres y mujeres, la segregación en el trabajo.

Desde las instituciones se sigue trabajando en este sentido y seguimos encontrándonos con estudios y estadísticas que corroboran afirmaciones tales como que “Una mujer tiene que trabajar 82 días más que un hombre para cobrar lo mismo” o que “una mujer puede llegar a cobrar un 41,3% memos que un hombre”, según algunos informes de impacto de género. Leemos en prensa que las mujeres  perciben un salario anual en torno a un 20 % inferior al de los hombres por trabajos iguales o de igual valor,  pero parece haberse interiorizado esta desigualdad como natural en el mercado de trabajo con el consecuente riesgo de no analizar las consecuencias que de ello se derivan.

Nos enfrentamos a una  'brecha' de género que refleja las desigualdades acumuladas a lo largo de toda la vida, y que se agrava conforme se cumplen años, convirtiéndose en una amenaza real para las mujeres de mayor edad. ¿Y esto por qué ocurre?, en los casos en que las mujeres perciben prestación por sus años de trabajo, éstas sueles ser inferiores a las de los hombres, por varios factores: la diferencia salarial presente durante toda su trayectoria profesional, la interrupción o cese de la carrera laboral para cuidar de los hijos (o familiares enfermos o mayores) y una mayor tendencia a desempeñar trabajos de media jornada para poder conciliar.

Como explica la eurodiputada holandesa Ria Oomen-Ruijtenj, “tener un salario más bajo implica tener una prestación por desempleo y una pensión de jubilación más baja”, este efecto perverso supone que las mujeres mayores tienen más probabilidades de enfrentarse a la pobreza: un 22 % de las mujeres de 65 años o más corren el riesgo de caer en la pobreza, frente a sólo un 16 % de los hombres.
El informe publicado por UGT sobre “Diferencias sobre desigualdades salariales” señala muy acertadamente cómo la brecha salarial está produciendo una importante brecha social,  pues las mujeres se encuentran en una posición doblemente desfavorable: ser destinatarias de modalidades de contratación más precarias, y sufrir una penalización en las retribuciones por un trabajo de igual valor que el de un hombre - hasta el 23 por ciento menos-, que va a condicionar toda su trayectoria vital.

Y en todo esto, no hay que perder de vista que acabar con las diferencias de retribución entre mujeres y hombres, es lo justo y contribuye a la creación de una sociedad más igualitaria.

viernes, 1 de febrero de 2013

UN AÑO DE LA REFORMA LABORAL


A punto de cumplir su primer año, el RD 3/2012 de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, celebra su aniversario con unos resultados que no son los que el ejecutivo contempló: se está despidiendo en mayor medida a través de la multiplicación de los Expedientes de Regulación de Empleo y no se crea prácticamente nuevo empleo, ni siquiera con el contrato indefinido que creó la Reforma Laboral, por el que se permite despedir sin indemnización durante el primer año.
Los expedientes de regulación de empleo han proliferado considerablemente. El despido objetivo y justificado, que tiene una indemnización más baja -20 días por año trabajado-, ha aumentado significativamente. De la misma manera, los despidos pactados en órganos de arbitraje han pasado de 23.524 hasta septiembre de 2011 a 43.227 en el mismo periodo de 2012, según el Ministerio de Empleo.
Entre las modificaciones que la reforma laboral introdujo está la eliminación del llamado despido exprés. Esta vía era cara —la indemnización más alta— pero al mismo tiempo libre de trabas judiciales si la empresa asumía que su decisión era injustificada y pagaba la compensación correspondiente. Al evitar los tribunales, la dirección de la empresa también eludía pagar los salarios de tramitación, esto es, el sueldo dejado de percibir desde el despido hasta que llega la decisión judicial que otorgue la razón al trabajador/a y que suponía un coste incierto que podía encarecer considerablemente la indemnización final.
A esta modificación hay que sumar otra que la reforma introdujo y  que explica el aumento de las rescisiones individuales pactadas. Desde febrero cuando un tribunal declara un despido improcedente, es potestad de la empresa decidir si el empleado se reincorpora o no al puesto de trabajo. Si opta por la reincorporación, debe pagar los salarios de tramitación; si no regresa, se paga la indemnización correspondiente y la cuenta queda saldada.
El acuerdo en los organismos de arbitraje y mediación llega cuando un empleador despide a un empleado aduciendo una causa objetiva y este último no se conforma y recurre la decisión ante el juez. Antes de llegar a los tribunales, el caso tiene que pasar por un órgano de mediación y arbitraje y es aquí donde se producen este tipo de acuerdos. La proliferación de pactos en dicho punto del proceso llega porque los dos cambios citados han incentivado a ambas partes a poner fin al pleito antes de llegar al juicio.
En lo que respecta al ya mencionado nuevo contrato indefinido –contrato de emprendedores- que introduce la Reforma Laboral, en concreto se firmo esta figura contractual en 77.260 ocasiones desde su creación, según el Ministerio de Empleo. Pero esas firmas no estimularon los compromisos fijos, que quedaron en 1.085.637, casi 25.000 menos que el año anterior.
En su casi un año de vida, el contrato de emprendedores,  se ha hecho un hueco entre las pymes –empresas de menos de 50 trabajadores-, ya que son las únicas posibles beneficiaras de esta figura contractual. De hecho, supuso el 21,8% de todos los compromisos fijos firmados por este tipo de empresas.
En cuanto a los contratos fijos, en 2012  supusieron el 7,9% del total, apenas dos décimas más que en 2011 y lejos de los porcentajes de 2008 (11,3%), 2009 (9,3%) y 2010 (8,5%).
De estos datos puede observarse cierto efecto sustitución en la estrategia de contratación de las pymes, en la que la nueva figura desplaza a las antiguas. El número de contratos firmados no crece, en cambio, el que permite despedir sin indemnización durante el año que dura el periodo de prueba se hace un hueco.

La reforma laboral acompañada de los recortes y ajustes producidos ha repercutido de manera más negativa en el empleo de las mujeres; un empleo caracterizado por la brecha salarial, las formas de trabajo atípico o los contratos a tiempo parcial, que son más sufridos que escogidos para muchas mujeres que no encuentran otra alternativa.

Los datos de la EPA del cuarto Trimestre del 2012 lo muestran en toda su dureza.

Según el retrato que recoge la Encuesta de Población Activa del mercado laboral español, el desempleo aumentó en 187.300 personas en el cuarto trimestre, hasta rozar los seis millones de personas sin trabajo. Con este nuevo repunte la tasa de paro aumenta hasta el 26,02%, una cifra desconocida en la historia reciente del país.

El número de personas en paro en el cuarto trimestre del año se sitúa en 5.965.400 con 187.300 más en comparación con el trimestre anterior. De estas 187.300 nuevas personas que han incrementado el paro, 116.200 son mujeres y 71.100, hombres.
La  tasa de paro masculina aumenta 89 centésimas hasta el 25,58%, mientras que la femenina sube 1,14 puntos y se sitúa en el 26,55%.

Este es el panorama laboral cuando se cumple un año de la reforma laboral. Parece que dicha reforma no ha supuesto un repunte en la creación de empleo como se decía, ni a servido para paralizar la avalancha de despidos. ¿Será ahora cuando se reconozca que la creación de empleo no sólo depende de una reforma en las condiciones laborales?

jueves, 3 de enero de 2013

REFORMA EN LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN


La jubilación a los 65 años, como norma general, ya es historia. Con el nuevo año, ha entrado en vigor la reforma de pensiones que elevará progresivamente la edad de retiro hasta los 67 años en 2027. En concreto, este año será necesario tener 65 años y un mes para jubilarse. También aumenta el número de años cotizados para calcular la cuantía de la pensión —este ejercicio se tendrán en cuenta los últimos 16, pero irá subiendo hasta 25— y el tiempo necesario para poder cobrar el 100% —en 2013, 35 años y un mes—.

Os adjunto un cuadro aclarativo sobre cómo se aplicará la nueva reforma de pensiones que introduce el RD 1716/2012 de 28 de diciembre.





miércoles, 17 de octubre de 2012

EN 2013 LOS PADRES TAMPOCO TENDRÁN LAS CUATRO SEMANAS DE PERMISO DE PATERNIDAD

El Gobierno ha decidido retrasar un año más la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas y lo ha prometido para 2014, a pesar de que tras ganar las elecciones en noviembre, el Ejecutivo 'popular' se comprometió a poner en marcha esta 'promesa socialista' para el 1 de enero de 2013.

Sin embargo, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) previsto para 2013 ya recogió una modificación de la Ley de 2009 de ampliación de duración del permiso de paternidad en casos de nacimiento, adopción o acogida, para transformar su redacción y cambiar la fecha de puesta en marcha de 2013 a 2014.

Esta iniciativa que prometió el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en la Ley de Igualdad de 2007, ha sido pospuesta y modificada en bastantes ocasiones. De hecho, se retrasa un año tras otro desde el 2010, y por falta de disponibilidad presupuestaria para asumir el coste que esta medida supondría.

Ocasiones en las que las 4 semanas de permiso de paternidad han sido aplazadas:

- En 2007: el Gobierno del PSOE accede a las cuatro semanas de paternidad con la condición de que se aplazara su entrada en vigor durante seis años (2013), y a cambio de que todos los partidos retiraran las numerosas enmiendas a la Ley de Igualdad que proponían la duración de 4 semanas.

- En 2009: la Ley 9/2009, a propuesta del Gobierno del PSOE, adelanta la entrada en vigor al 1 de enero de 2011.

- En 2010: el Gobierno del PSOE incluye una disposición en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011 aplazando un año su entrada en vigor (al 1 de enero de 2012).

- En 2011: el Gobierno del PP dicta un Decreto (ratificado en 2012 por el Parlamento) por el que se pospone otro año la entrada en vigor (al 1 de enero de 2013).

- En 2012: la Comisión de Igualdad del Congreso aprueba por unanimidad, a propuesta del PP, la solicitud al Gobierno del PP de que la ampliación entre en vigor el 1 de enero de 2013, ampliación que ya estaba prevista en esa fecha según el decreto del Gobierno del PP de 2011, y por supuesto según la propia Ley de Igualdad ya desde 2007 (parece un trabalenguas pero es la realidad).

- Ahora: el Gobierno del PP incluye una disposición, en la propuesta de Ley de Presupuestos del Estado para 2013, por la que retrasaría la entrada en vigor de las 4 semanas al 1 de enero de 2014.

Os dejo un link a la web PPIINA -Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción-, donde podéis informaros de forma más detallada sobre esta cuestión que sigue esperando una respuesta favorable por parte del Ejecutivo.